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Artista del emperador Maximiliano I de Habsburgo de quien este año se conmemoran los 500 años de su fallecimiento, Durero es un actor fundamental en la difusión de la imagen asociada al poder. Para ello se servirá de un excelente medio de divulgación como es el grabado, el cual le permite una libertad creativa que no le podía conceder la pintura, en la que se imponían los deseos de sus comitentes.


El grabado y la imprenta, recién inventada en Alemania, constituyen el medio escogido por el emperador para consolidar su imagen y la de su monarquía en Europa, como lo confirma el grabado presente en la muestra ‘Gran Carro Triunfal’. Y así lo hará también su nieto y sucesor Carlos V, a cuya coronación en la ciudad de Aquisgrán asiste Durero en 1520, recibiendo también de él una dote vitalicia, dando continuidad a la que le concediera Maximiliano I.


Es a través de sus grabados como la propia imagen de Durero como artista genial se difunde rápidamente por toda Europa. Numerosos retratos de personajes importantes se unen a la obra religiosa de la que se muestra obra individual y series como ‘La vida de la Virgen’ o la ‘Pasión pequeña en cobre’ de gran trascendencia a lo largo de la historia del arte. Junto a ellos, una selección de los grabados que se han conformado como grandes referentes de la historia universal del arte como ‘Melancolía I’ y ‘El caballero la muerte y el diablo’.


El arte y el tiempo de Durero


El banquero y comerciante Jacob Fugger, a quien también retrata, es decisivo en el viaje que Durero realiza a Venecia, a partir del cual consolida su imagen como artista frente a la de artesano, imagen aún vigente en tierras del norte. Éste y otro viaje que realiza a Italia diez años después le permiten valorar las grandes carencias de las que adolecen los artistas del norte a nivel teórico. Por ello la investigación y creación de tratados, a la que dedicará buena parte de su vida, será fundamental en el desarrollo del Renacimiento en el norte de Europa, inmersa aún en el importante influjo del gótico de Flandes, especialmente de Brujas y Gante.


El Emperador Maximiliano había dispuesto una ingente suma de dinero que aportarían los banqueros alemanes, sobre todo los Fugger y los Welser, para sobornar a los electores que tomarían la decisión de nombrar a su nieto Carlos y garantizarse su sucesión frente a la candidatura del rey de Francia. El importantísimo papel de estos banqueros en la Europa de 1500 y sus vínculos con España, muy especialmente con tierras castellanas, y de América se dan a conocer en esta exposición, para lo que se cuenta con el apoyo de material audiovisual y pedagógico del Fugger und Welser Erlebnismuseum de Augsburgo.


Sólo mediante la financiación de estos banqueros, ambos emperadores, Maximiliano y Carlos V, pudieron garantizarse su política expansiva, en Europa y en el recién descubierto Nuevo Mundo. Por ello se da a conocer el inmenso poder que acumuló Jacob Fugger, quien recibe de Carlos V como pago por sus préstamos numerosas minas, territorios y rentas, en la península y en América, llegando así a poseer el monopolio del cobre, la plata y de numerosas especias. Apoyó a Magallanes en su vuelta al mundo y fue uno de los principales responsables del origen de la reforma protestante por la venta de bulas para la reconstrucción de San Pedro. Su sucesor, Anton Fugger, es considerado hoy uno de los personajes con mayor riqueza y poder de toda la Historia, al financiar a papas, monarcas, príncipes e incluso a otros banqueros, como a los propios Medici.


El nuevo emperador Carlos V se muestra un claro entusiasta de la introducción del nuevo lenguaje renacentista en su corte. Un lenguaje que había podido conocer y disfrutar en su viaje por tierras hispanas entre 1517 y 1520, como la obra de Bartolomé Ordóñez en la catedral de Barcelona y de su ayudante Jean Mone, a quien llama a la corte de Malinas y quien acabará siendo escultor oficial de la corte de Flandes.


Por ello la exposición Durero. El artista y su tiempo se suma a otras que se celebrarán en varias ciudades europeas entre 2019 y 2021 relacionadas por una parte con los 500 años del nombramiento de Carlos de Habsburgo, como futuro Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico en Frankfurt, el 27 de junio de 1519 -momento histórico de gran trascendencia para Valladolid y por ende para Castilla y León-, y de su coronación en 1520 en Aquisgrán. Para ello se contará con la colaboración de las nuevas técnicas museográficas del museo Fugger und Welser de Augsburgo.


Y se une además a las exposiciones dedicadas al Diario del Viaje de Durero a los Países Bajos 1520-1521, primer diario de viaje de un artista. En él describe la fama internacional de la que pudo disfrutar desde muy joven en el viaje que realiza con el fin de conocer las tierras flamencas y las obras de los grandes maestros de su tiempo, así como la relación que establece con algunos de los artistas flamencos más importantes, como Joaquim Patinir o Jean Mone, y por supuesto, su periplo al encuentro del nuevo emperador Carlos V.

Durero hizo del grabado un arte mayor a comienzos del siglo XVI e influyó, con su obra gráfica, en todo el arte europeo hasta nuestros días. A partir de sus grabados, la muestra estudia además la relevancia del contexto político, social y económico que encumbró al artista y que, en definitiva, ha acabado configurando la Europa actual.

Selección de prensa

Fuente: TVE

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